María Magdalena, Simón Pedro, el rey David, la mujer en el pozo (Jn 4), la mujer sorprendida en adulterio (Jn 8), el pequeño Zaqueo «el trepador de árboles», y el buen ladrón—¿qué tienen en común estos personajes tan variados??? Una cosa. ¡La misericordia de Dios! Todos, pecadores, hundidos en el fango, algunos hasta el cuello — pero todos con una cualidad redentora: ¡tenían una confianza infinita en la misericordia de Dios!
DOMINGO DE PASCUA. – La «Solemnidad de Solemnidades» es el Domingo de Pascua. El Señor Jesús ha resucitado verdaderamente de entre los muertos, y nunca más morirá, ¡Aleluya! De todas las fiestas, la Pascua es la fiesta más sublime y más gloriosa por amplio margen — propiamente llamada una «Solemnidad». Dado su carácter tan sublime, sería imposible celebrar el triunfo del Señor (sobre el pecado, el diablo y la muerte) en un solo día de 24 horas. Por lo tanto, el día de Pascua no se celebra en un solo día de 24 horas, sino se celebra por ocho días consecutivos— la Octava de Pascua; y se celebra hasta el octavo día que cae en una nueva Solemnidad instituida por el beato Papa Juan Pablo II en el año 2000 (el segundo Domingo de Pascua). Ese mismo día en el año 2000, se llevó acabo la primera canonización del nuevo milenio – ¿adivinen a quién canonizó Juan Pablo II para inaugurar este nuevo milenio? A nada menos que santa Faustina Kowlaska, «La secretaria y apóstol de la Divina Misericordia».
El propósito de este ensayo es conocer, amar, ensalzar y alabar la misericordia de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Con el salmista, que nuestros corazones canten con gozo: «Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia.»
1. SUBLIMIDAD DE LA MISERICORDIA. – Ambos el beato Papa Juan Pablo II y santa Faustina Kowalska concuerdan en que la virtud (atributo) más grande de Dios es su misericordia. Siendo así, debemos esforzarnos seriamente por conocer qué es la misericordia, debemos meditar la misericordia de Dios, debemos permitir que la misericordia de Dios llene nuestros corazones y debemos vivir el «Evangelio de la misericordia». Debemos vivir la misericordia en este mundo moderno que está lleno de ira, resentimientos, ¡odio y deseos de venganza! ¡Que triunfe la misericordia de Dios!
2. ANHELO ARDIENTE DE JESUS. – El anhelo más ardiente de Jesús, que como llama consume su Sagrado Corazón, es derramar sobre todos, el tesoro de su infinita misericordia. Como un abismo infinito, como un océano insondable, como granos de arena en la orilla del mar, como estrellas que adornan el cielo, ¡la misericordia de Dios es infinita!
3. GRATUITO. – Vemos que las piedras preciosas o metales preciosos como son los diamantes, rubíes, esmeraldas o el oro son altamente costosos, fuera del alcance de muchos. Pero en cambio, de forma singular, ¡los dones de Dios son los más preciosos y son gratuitos! Esta misericordia de Jesús está para nuestro tomar, para nuestro recibir y para que la asimilemos en el corazón. Escuche las palabras de Jesús: «Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen y se les abrirá la puerta» (Mt 7:7). ¿Por qué no pedir de la misericordia de Jesús?
4. SIGNIFICADO DE “MISERICORDIA”. – La palabra misericordia tiene su origen en dos palabras del latín. »Miseria» — significa miseria (miseria moral o el pecado), y »cordia» — significa corazón (el corazón de Dios). El corazón amoroso y misericordioso de Dios se encuentra con el pecador y amorosamente le perdona. El mejor ejemplo es la parábola del hijo pródigo, o si prefiere «la parábola del Padre misericordioso» (Lc 15: 11-32). La miseria moral del hombre es grande, pero el corazón amoroso y misericordioso de Dios es aún más grande. Como nos recuerda san Pablo: «Donde abunda el pecado, sobreabunda la misericordia de Dios.»
5. LA MISERICORDIA DE DIOS. – El salmista nos enseña: «Dios es lento a la ira y rico en bondad (misericordia).» El Sacratísimo Corazón de Jesús es tierno, amable, infinitamente misericordioso, presto para perdonarnos, como en un cerrar de ojos, como en un latido del corazón. El Papa Francisco recordando esta verdad, predica sobre la clemencia diciendo, »Dios nunca se cansa de perdonarnos (su misericordia es infinita); ¡más bien nosotros nos cansamos de pedir su misericordia!» El problema es que comparamos a Dios con nosotros — ¡nosotros somos lentos para perdonar y rápidos a la ira! ¡Dios es exactamente lo opuesto! ¡Alabemos la misericordia de Dios!
6.LOS PECADORES, SUS PREDILECTOS. – El Corazón misericordioso de Jesús tiene sus predilectos y son los pecadores más empedernidos. En el diario leemos que Jesús claramente le expresa a santa Faustina, que el pecado más grande no es necesariamente el pecado en si, sino la falta de confianza en la infinita misericordia de Jesús. En verdad, los más grandes pecadores pueden llegar a ser los más grandes santos si confían plenamente en su misericordia. Acordaos del buen ladrón. Toda su vida fue un gran pecador, ladrón, asesino, e insurrecto, pero al final volvió a Jesús y le dijo: «Señor, acuérdate de mí cuando estés en tu reino.» Movido hasta lo más profundo de su corazón misericordioso y compasivo, Jesús le responde inmediatamente: «Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.» Este gran pecador se convirtió instantáneamente en un gran santo. ¿Por qué? Por su confianza en la infinita misericordia de Jesús.
7. EL INSTRUMENTO DEL DIABLO:¡LA DESESPERACION! – La táctica principal y más poderoso que utiliza el enemigo de nuestras almas es convencer al pecador que su pecado es supera los límites de la misericordia de Dios. ¿Qué táctica usa? ¿Qué nos dice el diablo? «¡Caíste otra vez!, ¡Dios está enojado contigo!, ¡No te perdonará!, ¡Dios está cansado y harto de ti!, ¡Termínalo todo, tirar la toalla!» Ahora veamos, ¿quién se dejó llevar por estas insinuaciones? Judas Iscariote. Si se hubiese arrepentido, en todo el mundo habría iglesias con el nombre de «san Judas Iscariote, el penitente.» Sin embargo, esto no fue así. Judas se entregó a la desesperación. ¡Que Dios nos salve! ¡Jesús, en ti confío!
8. INCOMPRENSIBLE. – La profundidad, magnitud, amplitud, vastedad y esplendor de la misericordia de Dios va más allá de nuestra limitada comprensión. Jesús dijo a santa Faustina que incluso los ángeles en el cielo — que tienen un intelecto superior al intelecto humano — no pueden sondear la profundidad de la infinita misericordia de Dios.
9. LA CONFESION. – ¿Cuál es la forma, el camino más eficaz para experimentar la infinita misericordia de Jesús? Para los católicos es por medio de un Sacramento. Este sacramento es el sacramento de la Confesión, también llamado Penitencia o Reconciliación. De hecho, el Evangelio que se lee el Domingo de la Divina Misericordia es de la institución del sacramento de la Confesión. «Jesús les volvió a decir: «La paz esté con ustedes. Así como el Padre me envió a mí, yo les envío a ustedes.» Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos» (Jn 20:21-23). Después de descargar los pecados en el confesionario, que consuelo es escuchar estas palabras: «Yo te absuelvo de tus pecados en nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.» Tus pecados están perdonados, ¡id en paz!
10. DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA. El gran don de Dios para el Domingo de la Divina Misericordia: ¡Una vida totalmente nueva! — Para aquellos que — 1.) Han hecho una buena confesión, una confesión humilde y sincera durante la temporada de Cuaresma o la semana de Pascua, 2.) Asistan y participen en Misa el Domingo de la Divina Misericordia y 3.) Reciban la Sagrada Comunión con gran amor y devoción y tengan la intención de luchar contra y abandonar el pecado — Jesús promete el perdón de los todos los pecados, y la remisión de todo castigo temporal. En concreto, esto es semejante a un segundo Bautismo y si uno fuera a morir en ese momento, iría directamente al cielo. Una nota interesante, el beato Papa Juan Paul II, quien promovió y vivió la Divina Misericordia en toda su esencia, murió el 2 de abril de 2005, en la vigilia del domingo de la Divina Misericordia, después de haber recibido la Sagrada Comunión y también fue el primer sábado del mes (el primer sábado del mes en honor al Inmaculado Corazón de María). ¡Nada pasa por casualidad! Más bien, ¡la mano providencial y misericordiosa de Dios dirige todo!
11. MARIA Y LA MISERICORDIA. – El corazón misericordioso de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo fue formado por nueve meses en el Inmaculado Corazón y vientre de la Santísima Virgen María. Una de las más grandes obras maestras literarias Marianas fue escrita por el Doctor de la Iglesia, san Alfonso María Ligorio, Las Glorias de María. Esta obra maestra es un comentario sobre la oración a María, el «Dios te Salve.» Uno de los temas principales es que en Dios hay dos atributos opuestos: su misericordia y su justicia. Sin embargo, en la Santísima Virgen sólo hay uno: ¡su misericordia! Es decir, María es la encarnación de la misericordia de Dios. Por esta razón, nunca, nunca, nunca, debemos temer acercarnos al trono misericordioso de Dios por medio de la intercesión de María, Nuestra Señora de Misericordia. «Nunca se ha oído decir que cuantos han recurrido a vuestra protección, implorando vuestra misericordia y pidiendo vuestro auxilio, hayan sido abandonados…» (El Acordaos de san Bernardo). «Dios te salve, Reina y Madre, Madre de misericordia, vida y dulzura y esperanza nuestra.» Fulton Sheen describe que la tragedia y muerte de Judas sucedió porque no fijo su mirada en los ojos de María, porque de lo contrario su corazón endurecido se hubiese derretido. Que el Corazón Inmaculada y Misericordioso de María nos alcance una confianza total e ilimitada en la misericordia del Sagrado Corazón de Jesús. ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! ¡JESÚS, EN TI CONFÍO!
Father Ed Broom, OMV, is Associate Pastor of St. Peter Chanel Church in Hawaiian Gardens, California. He is a member of the Oblates of the Virgin Mary and was ordained by Saint John Paul II on May 25, 1986. Fr. Ed teaches Catholic Ignatian Marian Spirituality through articles, podcasts, a radio show, retreats and spiritual direction.