{"id":32985,"date":"2022-04-04T09:20:25","date_gmt":"2022-04-04T16:20:25","guid":{"rendered":"http:\/\/fatherbroom.com\/es\/?p=32985"},"modified":"2022-04-04T09:47:34","modified_gmt":"2022-04-04T16:47:34","slug":"lecturas-del-dia-4-de-abril-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/2022\/04\/lecturas-del-dia-4-de-abril-2022\/","title":{"rendered":"LECTURAS DEL DIA | 4 DE ABRIL 2022"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Lunes de la V semana de Cuaresma<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><a href=\"https:\/\/bible.usccb.org\/es\/bible\/lecturas\/040422.cfm\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1706\" height=\"650\" src=\"http:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/media\/sites\/3\/png\/Screen-Shot-2022-04-04-at-9.20.49-AM.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-32987\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p1s2c2a7_sp.html\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1700\" height=\"646\" src=\"http:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/media\/sites\/3\/png\/Screen-Shot-2022-04-04-at-9.21.15-AM.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-32990\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1700\" height=\"490\" src=\"http:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/media\/sites\/3\/png\/Screen-Shot-2022-04-01-at-9.53.00-AM.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-32967\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00abPara cosas m\u00e1s grandes has nacido\u00bb. (Ven. Madre Luisita)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>LUNES, 4 de abril Jn. 8,12-20 \u00abYo soy la luz del mundo. El que me sigue no caminar\u00e1 en la oscuridad, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el Evangelio de hoy, Jes\u00fas dice \u00abYo soy la luz del mundo\u00bb. En el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, Jes\u00fas dice: \u00abVosotros sois la luz del mundo. Vuestra luz debe brillar ante los dem\u00e1s&#8230; para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre celestial\u00bb. (Mt. 5:14,16) Hoy, contemplemos con abundante acci\u00f3n de gracias la luz resplandeciente que precedi\u00f3 a la Luz de Cristo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Parte 1: LA LUZ DEL MUNDO por el P. Ed Broom, OMV<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Parte 2: MAR\u00cdA, ESTRELLA DEL MAR&#8230; por San Bernardo de Claraval<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Parte 3: UNA HISTORIA VERDADERA&#8230; por el P. Ed Broom, OMV<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>PARTE 1: LA LUZ QUE BRILLA EN EL MUNDO por el P. Ed Broom, OMV<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La luz &#8211; qu\u00e9 cosa tan hermosa es la luz. No hay luz que brille en toda la creaci\u00f3n m\u00e1s hermosa que la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. S\u00f3lo ella es la Inmaculada Concepci\u00f3n, preservada del pecado original en el momento de su concepci\u00f3n en el vientre de Santa Ana y preservada de la mancha del pecado durante toda su vida. En la luz pura de Mar\u00eda, vemos claramente las tinieblas de nosotros mismos. Por eso, el poeta Wordsworth llam\u00f3 a Mar\u00eda \u00abel alarde solitario de nuestra naturaleza manchada\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El \u00e1ngel Gabriel la salud\u00f3: \u00ab\u00a1Salve, Mar\u00eda, llena de gracia!\u00bb (Lc. 1:28) \u00a1Ella fue la primera luz del amanecer disipando las tinieblas, dando paso al resurgimiento de la Luz del Hijo de Dios! Como la luna refleja la luz del sol, Mar\u00eda es el reflejo perfecto del Hijo de Dios. Su presencia da calor a los corazones enfriados, curaci\u00f3n a los corazones heridos, valor a los pusil\u00e1nimes, y la Luz de Cristo a las almas oscurecidas por el pecado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Luz de Cristo brill\u00f3 por primera vez desde el vientre de Mar\u00eda. A trav\u00e9s de Mar\u00eda, la estrella que anunciaba el nacimiento de Cristo penetr\u00f3 en el vientre de Isabel, haciendo saltar de alegr\u00eda al ni\u00f1o que llevaba dentro. La luz que nos gu\u00eda a trav\u00e9s de las tempestades y tormentas de la vida es Mar\u00eda, Estrella del Mar. La luz en la ventana que nos da la bienvenida a casa es la luz del amor maternal de Mar\u00eda por cada uno de nosotros, que brilla desde nuestro verdadero hogar en su Coraz\u00f3n Inmaculado, donde forma a sus hijos a imagen y semejanza de su Divino Hijo, Jes\u00fas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Luz de Cristo que ilumina nuestras mentes ilumin\u00f3 primero la mente de Mar\u00eda. Cuando el Esp\u00edritu Santo cubri\u00f3 con su sombra a Mar\u00eda y el Verbo se hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros, Jes\u00fas comunic\u00f3 a Mar\u00eda su inescrutable sabidur\u00eda y verdad, que ella imparte a quienes la piden fervientemente, liber\u00e1ndolos de las tinieblas de la ignorancia y el error, de las mentiras y los enga\u00f1os del enemigo.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda, la Madre de los Dolores, estuvo al pie de la cruz y sufri\u00f3 voluntariamente todas las agon\u00edas de la Pasi\u00f3n y muerte de su Hijo por amor a nosotros y por nuestra salvaci\u00f3n. San Luis de Montfort dice que Mar\u00eda es una m\u00e1rtir porque todo lo que Jes\u00fas sufri\u00f3 en su Pasi\u00f3n y muerte en la cruz, Mar\u00eda lo sufri\u00f3 en su Coraz\u00f3n Inmaculado: \u00a1una m\u00e1rtir de amor con su Divino Hijo por nuestra salvaci\u00f3n eterna!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>PARTE 2: MAR\u00cdA, ESTRELLA DEL MAR&#8230; de una homil\u00eda de San Bernardo de Claraval<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si surgen borrascas de tentaciones, o caes en las rocas de la tribulaci\u00f3n, mira a la estrella, invoca a Mar\u00eda. Si te agitan las olas del orgullo o de la ambici\u00f3n, de la detracci\u00f3n o de la envidia, mira a la estrella, invoca a Mar\u00eda. Si la ira o la avaricia, o los deseos de la carne, chocan contra la nave de tu alma, vuelve tus ojos hacia Mar\u00eda. Si turbado por la enormidad de tus cr\u00edmenes, avergonzado por tu conciencia culpable, aterrorizado por el temor al juicio, y comienzas a hundirte en el golfo de la tristeza o en el abismo de la desesperaci\u00f3n, piensa en Mar\u00eda. En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en Mar\u00eda, invoca a Mar\u00eda. Que est\u00e9 siempre en tus labios, siempre en tu coraz\u00f3n; y para obtener mejor la ayuda de sus oraciones, imita el ejemplo de su vida.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sigui\u00e9ndola, no te desviar\u00e1s. Invoc\u00e1ndola, no desesperar\u00e1s. Pensando en ella, no te extraviar\u00e1s. Sostenido por ella, no caer\u00e1s. Protegido por ella, no temer\u00e1s. Guiado por ella, no te cansar\u00e1s. Favorecido por ella, alcanzar\u00e1s la meta. Y as\u00ed experimentar\u00e1s en ti mismo lo bueno que es ese dicho: Y la Virgen se llamaba Mar\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>PARTE 3: UNA HISTORIA VICTORIA&#8230; por el P. Ed Broom, OMV<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando era joven, San Francisco se vio asaltado por pensamientos de confusi\u00f3n, tristeza y casi desesperaci\u00f3n. Debido a ideas teol\u00f3gicas err\u00f3neas -el jansenismo, que ense\u00f1aba que la gracia estaba destinada s\u00f3lo a los elegidos predestinados- Francisco estaba convencido de que se encontraba entre los perdidos. Apenas pod\u00eda comer o dormir, y su vida se convirti\u00f3 en una cruz casi insoportable. Sin embargo, ocurri\u00f3 un hecho que transform\u00f3 radicalmente la vida de este joven. Al entrar en una iglesia dedicada a Mar\u00eda, bajo la advocaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora de las Victorias, el joven Francisco se arrodill\u00f3 ante una hermosa imagen de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. Delante de la imagen hab\u00eda una oraci\u00f3n a Mar\u00eda, com\u00fanmente conocida como el Memorare, atribuida al \u00faltimo Doctor de la Iglesia, San Bernardo. Con todo su coraz\u00f3n, mente, alma y fuerza, Francisco rez\u00f3 esta oraci\u00f3n a Mar\u00eda:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abAcu\u00e9rdate, oh gracios\u00edsima Virgen Mar\u00eda, de que nunca se supo que nadie que huyera a tu protecci\u00f3n, implorara tu ayuda o buscara tu intercesi\u00f3n quedara sin ayuda. Inspirado por esta confianza, vuelo hacia ti, oh Virgen de las V\u00edrgenes, mi Madre. A ti vengo, ante ti estoy, pecador y dolorido. Oh Madre del Verbo encarnado, no desprecies mis peticiones, sino que en tu misericordia esc\u00fachame y resp\u00f3ndeme. Am\u00e9n\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>UN CAMBIO MILAGROSO: \u00a1LA NUBE SE LEVANT\u00d3! Despu\u00e9s de rezar esta oraci\u00f3n con fervor y devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, se produjo un milagro en el joven Francisco. La densa nube de tristeza, casi de desesperaci\u00f3n, se levant\u00f3, se disip\u00f3 y se desvaneci\u00f3, como si fuera, en el aire. La tristeza, la melancol\u00eda y la desesperanza que casi lo hab\u00edan consumido, se transformaron en el fondo de su alma en paz, felicidad, alegr\u00eda y renovada esperanza. \u00a1Era un joven nuevo! Esta milagrosa transformaci\u00f3n puede atribuirse con toda seguridad a la poderosa intercesi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, que nunca deja de acudir al rescate de sus hijos. A partir de ese momento, Francisco sinti\u00f3 un amor y una devoci\u00f3n \u00edntimos, filiales, tiernos y din\u00e1micos hacia Mar\u00eda, que se manifestaron en el rezo frecuente del Acordaos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>CAMINO A LA SANTIDAD.&nbsp; Superado este obst\u00e1culo interior, el joven Francisco prosigui\u00f3 sus estudios, el de Derecho. Sin embargo, \u00a1\u00e9sta no era su verdadera vocaci\u00f3n! En consecuencia, el joven comenz\u00f3 a estudiar y fue ordenado sacerdote. Se convirti\u00f3 en un gran misionero en Chablis, Suiza, donde miles de personas se convirtieron al catolicismo desde el calvinismo, en gran parte debido a la santidad y el celo apost\u00f3lico de este sacerdote. Fue consagrado obispo cuando s\u00f3lo ten\u00eda treinta a\u00f1os. A partir de entonces, dedic\u00f3 un enorme bloque de sus esfuerzos evangelizadores a la escritura. Dos de sus obras maestras literarias fueron Introducci\u00f3n a la vida devota y Tratado sobre el amor. Sin haber cumplido los sesenta a\u00f1os, Francisco falleci\u00f3. Ahora lo conocemos como San Francisco de Sales, Doctor de la Iglesia (1567-1622)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El prop\u00f3sito de esta breve historia sobre la vida de San Francisco de Sales es destacar la importancia suprema de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda en la vida de este santo. Habiendo estado al borde del escarpado precipicio de la desesperaci\u00f3n, fue debido a la poderosa intercesi\u00f3n de Mar\u00eda a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n mariana atribuida a San Bernardo, el Memorare, que Francisco super\u00f3 este abrumador obst\u00e1culo interior.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>NUESTRA ESPERANZA Y ORACI\u00d3N&nbsp; Es nuestra esperanza y oraci\u00f3n final que, a imitaci\u00f3n de San Francisco de Sales, este gran Santo y Doctor de la Iglesia, as\u00ed como de los muchos otros grandes santos y amantes de Mar\u00eda, recurr\u00e1is filialmente y con frecuencia a Mar\u00eda. Esperamos y rezamos para que Mar\u00eda, tu dulce, amorosa y todopoderosa Madre, ocupe un lugar central en tu vida y en tu coraz\u00f3n con Jes\u00fas, tu Se\u00f1or y Salvador. Tu coraz\u00f3n en los Corazones de Jes\u00fas y Mar\u00eda, \u00a1y esto para siempre!&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por eso, que cada d\u00eda te levantes y te consagre a Jes\u00fas por medio de Mar\u00eda. Que a lo largo de tu d\u00eda camines y hables con Mar\u00eda como tu amiga, tu gu\u00eda, tu compa\u00f1era y tu Madre, tu vida, tu dulzura y tu esperanza. Que en tus alegr\u00edas te alegres con Mar\u00eda y en tus penas llores con Mar\u00eda. Que en tus momentos de prueba y tentaci\u00f3n, busques refugio en Mar\u00eda.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>DESEO FINAL.\u00a0 Y lo m\u00e1s importante, pedimos que la Virgen est\u00e9 presente en todo momento, pero muy especialmente en la hora de tu muerte, en el \u00faltimo minuto de tu muerte, en el \u00faltimo segundo de tu muerte. Que por la poderosa intercesi\u00f3n de Mar\u00eda mur\u00e1is en estado de gracia, que es la gracia de todas las gracias. Para que al morir, abras los ojos para ser acogido en el abrazo eterno y amoroso de Jes\u00fas, el Hijo de Mar\u00eda, que ser\u00e1 tu Se\u00f1or, Dios, Rey, Amigo y Amante por toda la eternidad. Por Mar\u00eda, \u00a1que el final de tu vida sea un FINAL FELIZ Y VICTORIOSO! Am\u00e9n.<\/strong><\/p>\n<div class=\"synved-social-container synved-social-container-share\" style=\"text-align: center\"><a class=\"synved-social-button synved-social-button-share synved-social-size-48 synved-social-resolution-single synved-social-provider-facebook nolightbox\" data-provider=\"facebook\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" title=\"Share on Facebook\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-json%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F32985&#038;t=LECTURAS%20DEL%20DIA%20%7C%204%20DE%20ABRIL%202022&#038;s=100&#038;p&#091;url&#093;=https%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-json%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F32985&#038;p&#091;images&#093;&#091;0&#093;=http%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-content%2Fmedia%2Fsites%2F3%2Fpng%2FScreen-Shot-2022-04-04-at-9.20.49-AM.png&#038;p&#091;title&#093;=LECTURAS%20DEL%20DIA%20%7C%204%20DE%20ABRIL%202022\" style=\"font-size: 0px;width:48px;height:48px;margin:0;margin-bottom:5px;margin-right:5px\"><img loading=\"lazy\" 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