{"id":32810,"date":"2022-03-28T03:14:00","date_gmt":"2022-03-28T10:14:00","guid":{"rendered":"http:\/\/fatherbroom.com\/es\/?p=32810"},"modified":"2022-03-28T08:25:34","modified_gmt":"2022-03-28T15:25:34","slug":"lecturas-del-dia-28-de-marzo-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/2022\/03\/lecturas-del-dia-28-de-marzo-2022\/","title":{"rendered":"LECTURAS DEL DIA | 28 DE MARZO 2022"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Lunes de la IV semana de Cuaresma<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><a href=\"https:\/\/bible.usccb.org\/es\/bible\/lecturas\/032822.cfm\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1704\" height=\"648\" src=\"http:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/media\/sites\/3\/png\/Screen-Shot-2022-03-16-at-3.15.04-PM.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-32813\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p1s2c2a6_sp.html\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1706\" height=\"648\" src=\"http:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/media\/sites\/3\/png\/Screen-Shot-2022-03-16-at-3.17.04-PM.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-32816\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1508\" height=\"438\" src=\"http:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/media\/sites\/3\/png\/Screen-Shot-2022-02-20-at-6.54.07-AM.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-32473\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00abPara cosas m\u00e1s grandes has nacido\u00bb. (Ven. Madre Luisita)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>LUNES, 28 de marzo Jn. 4,43-54 La par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo Segunda parte&#8230; \u00abCelebremos con una fiesta, porque este hijo m\u00edo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido encontrado\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el Evangelio de hoy, Jes\u00fas le dice al funcionario real que su hijo, que est\u00e1 a punto de morir, vivir\u00e1. El hombre cree a Jes\u00fas. De camino a casa, sus esclavos le dicen que su hijo ya se est\u00e1 recuperando.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dos hijos estaban muertos: uno sufri\u00f3 la muerte f\u00edsica, el otro la muerte moral. Ambos hijos vuelven a la vida por la misericordia de Dios. Agradezcamos a Dios las veces que su gracia nos preserv\u00f3 del pecado, y las veces que su gracia perdona nuestros pecados. \u00a1Todo es gracia!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>SEGUNDA PARTE DE UNA MEDITACI\u00d3N EN DOS PARTES&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAR\u00c1BOLA DEL HIJO PR\u00d3DIGO\/PADRE MISERICORDIOSO Por el P. Ed Broom, OMV<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hemos dejado al Hijo Pr\u00f3digo cuidando a los cerdos. Pero entonces sucede algo en lo que hay un cambio radical en esta situaci\u00f3n, en la vida de este joven que b\u00e1sicamente ha echado su vida a los cerdos al entregarse al pecado, a la sensualidad y a sus bajas pasiones. Ha perdido todas las formas de autoestima y dignidad que en alg\u00fan momento fueron suyas.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sigamos en esta secuela la primera parte de la Par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo que pronto se transformar\u00e1 en la Par\u00e1bola del Padre Misericordioso. Los milagros, en efecto, ocurren, si permitimos la entrada de Dios en nuestras vidas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>1. LA INTERVENCI\u00d3N DE DIOS: \u00a1DE FORMA MISTERIOSA!&nbsp; Mientras el joven contempla los cerdos que est\u00e1 llamado a cuidar, se le ocurre un pensamiento: \u00a1su vida pasada! \u00a1Mientras estaba en casa con su padre, ten\u00eda todo lo que necesitaba y a\u00fan m\u00e1s! Comida, ropa, refugio, calor, seguridad, trabajo y su familia&#8230; \u00a1todo estaba ah\u00ed para \u00e9l, gratis! Ahora se encontraba en la m\u00e1s absoluta miseria, casi muerto de hambre. Los cerdos eran sus compa\u00f1eros y no s\u00f3lo eso, estos animales parec\u00edan estar mejor que \u00e9l. \u00a1Se contentar\u00eda incluso con tener lo que estos cerdos ten\u00edan para comer!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. ILUMINACI\u00d3N: UNA LUZ BRILLANTE: EL CAMINO DE LA CONVERSI\u00d3N.&nbsp; Se le ocurri\u00f3 este pensamiento: \u00bfpor qu\u00e9 no volver a la casa de su Padre? Es cierto que tendr\u00eda que pedir perd\u00f3n y ser tomado como asalariado. Pero, aunque ya no se considerara hijo de su Padre, al menos tendr\u00eda un lugar donde alojarse, comida para comer y, posiblemente, un trabajo humilde para ganarse la vida y recuperar su dignidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. VOLVER\u00c9 Y PEDIR\u00c9 PERD\u00d3N&nbsp; Su decisi\u00f3n era clara: volver\u00eda con el coraz\u00f3n arrepentido y con la esperanza de que posiblemente su Padre le perdonara. Intenta imaginarte en esta escena con esta actitud interior mientras imaginas la pel\u00edcula de tu propia vida. \u00a1Ciertamente debe haber alg\u00fan tipo de identificaci\u00f3n que puedas hacer con este hijo errante, con esta oveja perdida, y con esta moneda perdida!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. LA PACIENCIA DEL PADRE.&nbsp; Es muy probable que todos los d\u00edas, al salir el sol por la ma\u00f1ana y al cerrarse los ojos por la noche, el padre de este hijo pr\u00f3digo subiera a la colina y mirara el camino donde su hijo lo hab\u00eda dejado, con la esperanza de que un d\u00eda volviera. Esta era la esperanza que brillaba en el coraz\u00f3n del Padre Misericordioso.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. LA ESCENA DESDE LEJOS.&nbsp; Intenta entonces imaginar en tu contemplaci\u00f3n la escena del regreso desde lejos. El Padre est\u00e1 encaramado y mirando el camino desde una colina lejana. El Hijo Pr\u00f3digo ya est\u00e1 de camino a casa, pero s\u00f3lo se le ve de lejos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>6. EL RECONOCIMIENTO NO ES F\u00c1CIL.&nbsp; El Padre ve una figura, un fantasma en la distancia que se acerca lentamente a \u00e9l. El Padre conjetura que podr\u00eda ser su Hijo Pr\u00f3digo, aunque ciertamente no parece ser el hijo que conoci\u00f3 cuando se fue de casa. Esta figura camina lentamente, agachada, con la cabeza baja. Este joven viste con harapos y tiene una larga barba, adem\u00e1s de un cabello desali\u00f1ado y despeinado. En su interior, el padre duda de que \u00e9ste pueda ser su hijo, y si es as\u00ed, \u00a1qu\u00e9 aspecto tan diferente al que ten\u00eda cuando se march\u00f3!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>7. \u00a1\u00a1\u00a1ES MI HIJO!!!&nbsp; Algo sucede a medida que la distancia se acorta. El Padre llega a la total certeza de que efectivamente se trata de su Hijo Pr\u00f3digo, errante y perdido. A partir de este momento en nuestra explicaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de la Par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo, que ahora se ha transformado en la Par\u00e1bola del PADRE MISERICORDIOSO, nos centraremos en la abundante, desbordante, incre\u00edble e insondable Misericordia que el Padre derrama sobre su Hijo Pr\u00f3digo. Todos estos puntos y regalos pueden servir para ayudarnos en nuestra identificaci\u00f3n con el Hijo Pr\u00f3digo y el Padre Misericordioso.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>8. CONFESI\u00d3N.&nbsp; Adem\u00e1s, esta Par\u00e1bola nos sirve de trampol\u00edn para que todos&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>nosotros tengamos una confianza ilimitada en la Misericordia Infinita de Dios, y a estar listos y dispuestos despu\u00e9s de una buena preparaci\u00f3n, a recibir el amor, la misericordia y el perd\u00f3n de Dios en el Sacramento de la Confesi\u00f3n, el Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n, \u00a1el Sacramento de la Misericordia de Dios! D\u00e9jate sumergir en los dones del Padre Misericordioso para su hijo pr\u00f3digo, los dones que \u00c9l tiene para ti y para m\u00ed.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>9. BESO.&nbsp; Al encontrarse con el Hijo Pr\u00f3digo, el Padre le da un BESO. Universalmente, el beso es un s\u00edmbolo de amor. El amor del Padre por este hijo no tiene l\u00edmites. El Padre simplemente esperaba pacientemente el regreso del hijo. Este es un truco del diablo cuando pecamos: el diablo trata de enga\u00f1arnos haci\u00e9ndonos creer que Dios Padre ya no nos ama, que somos indignos del amor del Padre. Nada m\u00e1s lejos de la realidad. El amor y la misericordia de Dios Padre son mucho m\u00e1s fuertes hacia un hijo o hija que vuelve y se arrepiente. Como nos recuerda San Pablo \u00abDonde abunda el pecado, abunda a\u00fan m\u00e1s la misericordia de Dios\u00bb. (Rom 5,20) \u00a1Deja que el Dios Padre te abrace y te bese; deja que Dios Padre te ame!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>10. ABRAZO.&nbsp; El abrazo se une al beso. El abrazo simboliza el perd\u00f3n del Padre. En cuanto el hijo pide perd\u00f3n, el Padre perdona. En otras palabras, Dios Padre perdona en un solo latido cuando su hijo o hija dice: \u00ab\u00a1Lo siento! Perd\u00f3name\u00bb. El Sacramento de la Confesi\u00f3n es el Sacramento del perd\u00f3n de Dios. No hay pecado tan grave que Dios Padre no perdone, si nos arrepentimos sinceramente. Jes\u00fas no vino por los santos; vino por los pecadores. Como dijo Jes\u00fas: \u00abNo son los sanos los que necesitan un M\u00e9dico, sino los enfermos\u00bb. (Mc 2,17)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>11. ANILLO.&nbsp; A continuaci\u00f3n el Padre coloca un costoso anillo en el dedo del Hijo Pr\u00f3digo. Hay dos interpretaciones simb\u00f3licas del anillo:&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>1) DIGNIDAD.&nbsp; Un anillo es s\u00edmbolo de la dignidad de quien lo recibe.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>2) COMPROMISO FIRME DE FIDELIDAD.&nbsp; Siguiendo el concepto de dignidad est\u00e1 el compromiso firme de ser fiel a partir de ese momento. Cuando las parejas intercambian sus votos matrimoniales, profesan esta promesa solemne: \u00abPrometo serte fiel en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, en la pobreza y en la riqueza, hasta que la muerte nos separe\u00bb. As\u00ed sucede con nosotros, como Hijos e Hijas Pr\u00f3digos, al hacer una buena Confesi\u00f3n Sacramental: hacemos el firme compromiso de dejar el pecado y evitar las ocasiones cercanas de pecado que nos llevaron a nuestros pecados pasados. Si tenemos la desgracia de caer, nos confesamos inmediatamente para recibir el perd\u00f3n de Dios, y entonces volvemos a empezar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>12. SANDALIAS.&nbsp; A continuaci\u00f3n el Padre le da al hijo unas sandalias nuevas. \u00bfLa finalidad? Para que podamos caminar por el camino correcto, el verdadero camino que lleva a la paz, la alegr\u00eda y la felicidad. El verdadero camino que lleva al hogar &#8211; a nuestro Hogar Celestial, donde un d\u00eda encontraremos a Dios Padre. Adem\u00e1s, las sandalias otorgan el poder de caminar por el Camino de la Cruz que conduce a la Gloria de la Resurrecci\u00f3n.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>13. ESPL\u00c9NDIDO VESTIDO NUEVO.&nbsp; Adem\u00e1s, el Padre cambia los harapos que llevaba el Hijo Pr\u00f3digo por un vestido espl\u00e9ndido, elegante y nuevo. Su dignidad ha sido restaurada. En un sentido profundamente espiritual, el pecado nos despoja del vestido real de la gracia santificante. En cambio, la Confesi\u00f3n Sacramental devuelve a nuestra alma la espl\u00e9ndida gloria y belleza de la gracia santificante. \u00a1\u00a1\u00a1La desnudez del pecado ha sido cubierta por la gracia de Dios!!!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>14. A\u00daN M\u00c1S&#8230; Los dones del Padre no se han acabado; \u00a1a\u00fan hay m\u00e1s! Una vez que el Hijo Pr\u00f3digo ha vuelto a casa, \u00a1el Padre tiene regalos a\u00fan mayores! \u00a1Qu\u00e9 bueno, qu\u00e9 amoroso, qu\u00e9 generoso y qu\u00e9 generoso es el Padre! \u00a1Estos son, pues, los dones del Padre una vez que el hijo est\u00e1 a salvo en casa!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>15.&nbsp; M\u00daSICA ALEGRE.&nbsp; Al regresar a casa, donde el hijo realmente pertenece, hay m\u00fasica alegre, festiva, feliz y exultante. Cuando vuelves a tu Padre Celestial a trav\u00e9s de una&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a1buena Confesi\u00f3n Sacramental hay alegr\u00eda incluso en el cielo entre los \u00e1ngeles!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>16. LA FIESTA &#8211; LA CELEBRACI\u00d3N.&nbsp; Es tan cierto que todo el cielo se alegra por el regreso de un pecador al abrazo amoroso del Padre Celestial. Es cierto que Dios ama a todos, a toda la extensi\u00f3n de la familia humana. Pero tambi\u00e9n hay que decir que Dios Padre nos ama a cada uno de nosotros individualmente. No lo olvides nunca. Jes\u00fas dej\u00f3 las noventa y nueve ovejas para perseguir, encontrar y finalmente poner sobre sus hombros a la \u00fanica oveja que se hab\u00eda perdido.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>17. EL BECERRO GORDO OFRECIDO Y MATADO&nbsp; Ahora el Padre se desvive por el hijo. En la sociedad jud\u00eda de la \u00e9poca de Jes\u00fas, comer carne y la de un ternero cebado s\u00f3lo se hac\u00eda en muy raras ocasiones. Esta era una de esas raras y muy especiales ocasiones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>18. SIMBOLISMO DE LA SANTA MISA.&nbsp; Hay una interpretaci\u00f3n sacramental muy clara de esta fiesta, de esta celebraci\u00f3n, con la m\u00fasica y la matanza del animal, y se refiere a la Santa Misa. Una vez que el hijo o la hija pr\u00f3diga ha vuelto a casa mediante una buena Confesi\u00f3n Sacramental y se ha restablecido en el estado de gracia santificante, est\u00e1 listo y bien dispuesto para acercarse a la Misa que es el Sacrificio del Calvario renovado, pero tambi\u00e9n es el Banquete Eucar\u00edstico en el que puede alimentarse verdaderamente con el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Jesucristo, el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>19. LA CONFESI\u00d3N Y LA COMUNI\u00d3N TRABAJAN EN EQUIPO.&nbsp; Por eso, San Ignacio subraya que una Confesi\u00f3n bien preparada, sentida y hecha con la mejor disposici\u00f3n, ayuda inmensamente a la recepci\u00f3n de Jes\u00fas en la Sagrada Comuni\u00f3n. En otras palabras, debemos ser un verdadero y arrepentido Hijo o Hija Pr\u00f3digo recibiendo el amor y el perd\u00f3n del Padre Celestial para poder recibir dignamente a su Hijo -Jes\u00fas el Pan de Vida- en la Sagrada Comuni\u00f3n.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>20. BANQUETE ETERNO.&nbsp; Si se hace, la promesa es la mejor que podr\u00edamos imaginar: El Banquete Eterno del Cielo. \u00abEl que coma mi Cuerpo y beba mi Sangre tendr\u00e1 vida eterna y yo lo resucitar\u00e9 en el \u00faltimo d\u00eda\u00bb. (Discurso del Pan de Vida: Juan 6:54)<\/strong><\/p>\n<div class=\"synved-social-container synved-social-container-share\" style=\"text-align: center\"><a class=\"synved-social-button synved-social-button-share synved-social-size-48 synved-social-resolution-single synved-social-provider-facebook nolightbox\" data-provider=\"facebook\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" title=\"Share on Facebook\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-json%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F32810&#038;t=LECTURAS%20DEL%20DIA%20%7C%2028%20DE%20MARZO%202022&#038;s=100&#038;p&#091;url&#093;=https%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-json%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F32810&#038;p&#091;images&#093;&#091;0&#093;=http%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-content%2Fmedia%2Fsites%2F3%2Fpng%2FScreen-Shot-2022-03-16-at-3.15.04-PM.png&#038;p&#091;title&#093;=LECTURAS%20DEL%20DIA%20%7C%2028%20DE%20MARZO%202022\" style=\"font-size: 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(Ven. Madre Luisita) LUNES, 28 de marzo Jn. 4,43-54 La par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo Segunda parte&#8230; \u00abCelebremos con una fiesta, porque este hijo m\u00edo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido encontrado\u00bb. 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