{"id":32105,"date":"2022-02-07T01:13:00","date_gmt":"2022-02-07T09:13:00","guid":{"rendered":"http:\/\/fatherbroom.com\/es\/?p=32105"},"modified":"2022-02-07T08:34:06","modified_gmt":"2022-02-07T16:34:06","slug":"lecturas-del-dia-7-de-febrero-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/2022\/02\/lecturas-del-dia-7-de-febrero-2022\/","title":{"rendered":"LECTURAS DEL DIA | 7 DE FEBRERO 2022"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Lunes de la V semana del Tiempo ordinario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><a href=\"https:\/\/bible.usccb.org\/es\/bible\/lecturas\/020722.cfm\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1788\" height=\"674\" src=\"http:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/media\/sites\/3\/png\/Screen-Shot-2022-01-24-at-4.13.37-PM.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-32107\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p122a4p2_sp.html#I%20El%20proceso%20de%20Jes\u00fas\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1790\" height=\"680\" src=\"http:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/media\/sites\/3\/png\/Screen-Shot-2022-01-24-at-4.14.15-PM.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-32110\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1782\" height=\"550\" src=\"http:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/media\/sites\/3\/png\/Screen-Shot-2022-01-24-at-4.14.38-PM.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-32112\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00abPara cosas m\u00e1s grandes has nacido\u00bb. (Ven. Madre Luisita)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>LUNES 7 DE FEBRERO Mc 6,51-56 \u00abEn todas las aldeas, ciudades o campos en los que entraba, pon\u00edan a los enfermos en las plazas y le rogaban que les dejara tocar s\u00f3lo la punta de su manto y todos los que la tocaban quedaban curados.\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como cristianos cat\u00f3licos bautizados, estamos llamados a curar a trav\u00e9s del sacerdocio com\u00fan de los fieles.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tomemos un momento y revisemos la diferencia entre el Sacerdocio Com\u00fan de los fieles y el Sacerdocio Ministerial del sacerdote. Con el Sacramento del Orden el sacerdote sufre una transformaci\u00f3n ontol\u00f3gica (un cambio en su propio ser) y recibe un car\u00e1cter sacerdotal indeleble en su alma. Nosotros tenemos dos marcas indelebles en nuestra alma desde el Bautismo y la Confirmaci\u00f3n. El sacerdote tiene tres marcas indelebles en su alma desde el Bautismo, la Confirmaci\u00f3n y la Ordenaci\u00f3n u \u00d3rdenes Sagradas.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dicho esto, nos corresponde vivir al m\u00e1ximo el sacerdocio com\u00fan de los fieles que fluye del Sacramento del Bautismo, siendo una de esas funciones la de curar. Como tales, somos embajadores de Cristo, otros Cristos, si se quiere. Y para algunos, podemos ser el \u00fanico \u00abCristo\u00bb que encontrar\u00e1n.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hoy el P. Ed nos muestra una forma de curar, y es a trav\u00e9s del uso de nuestra palabra. Nuestras palabras pueden construir o derribar. Utilicemos esta meditaci\u00f3n como un examen de conciencia.&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>CONSTRUIR CON LAS PALABRAS por el P. Ed Broom, OMV<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todos podemos recordar haber sido heridos por alguien que habl\u00f3 sin pensar y pic\u00f3 nuestro coraz\u00f3n, dejando un mal recuerdo duradero. Tambi\u00e9n, todos recordamos haber abierto la boca sin suficiente reflexi\u00f3n y haber herido a nuestro hermano, hermana o amigo. Inmediatamente despu\u00e9s de que la palabra sali\u00f3 de nuestra boca, quisimos volver a pescarla, pero no, \u00a1demasiado tarde! Una vez pronunciada la palabra, no se puede \u00absilenciar\u00bb, anular o posponer su llegada al o\u00eddo y al coraz\u00f3n del oyente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Jes\u00fas habla muy claramente de nuestras palabras: \u00abToda palabra que sale de la boca ser\u00e1 sometida a juicio\u00bb. (Mt 12,36) Santiago dedica casi un cap\u00edtulo entero (cap\u00edtulo 3) a los pecados de la lengua. En resumen, el Ap\u00f3stol subraya la importancia de aprender el arte de la palabra, record\u00e1ndonos que debemos ser lentos para hablar y r\u00e1pidos para escuchar. Nos recuerda que el hombre puede controlar casi todo tipo de animales, pero no la lengua. Adem\u00e1s, dice que la misma lengua que se utiliza para alabar a Dios acaba maldiciendo al pr\u00f3jimo. Esto no esta bien.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por lo tanto, nos gustar\u00eda ofrecer cinco breves sugerencias para ayudarnos a utilizar nuestra lengua, nuestro discurso, nuestras palabras, nuestra conversaci\u00f3n como un medio para edificar verdaderamente a nuestro pr\u00f3jimo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>PRIMER CONSEJO.&nbsp; Deber\u00edamos tener la costumbre de hablar primero con Dios y luego con el pr\u00f3jimo. \u00a1Se dec\u00eda del gran Santo Domingo, fundador de la Orden de Predicadores (entre los que se encontraban San Alberto Magno, y su alumno, Santo Tom\u00e1s de Aquino) que primero hablaba con Dios y luego hablaba de Dios a los dem\u00e1s! \u00a1Magn\u00edfico! Lo ideal ser\u00eda que ese fuera nuestro lema y objetivo en la vida con respecto a la palabra: \u00a1que nuestras palabras comunicaran de alguna manera la presencia de Dios a los dem\u00e1s!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>SEGUNDO CONSEJO.&nbsp; \u00a1Piensa antes de hablar! San Ignacio observa que un alma agitada es un alma en estado de desolaci\u00f3n; en este estado, no es el buen esp\u00edritu el que nos gu\u00eda sino el mal esp\u00edritu. Por lo tanto, este es el momento de abstenerse de hablar. Habla s\u00f3lo despu\u00e9s de haber reflexionado y de haber recuperado la calma y la tranquilidad. Las palabras apresuradas e impetuosas de un pensamiento poco claro s\u00f3lo causar\u00e1n confusi\u00f3n y da\u00f1o. \u00a1Ev\u00edtalo!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>TERCER CONSEJO.&nbsp; \u00a1SILENCIO! \u00a1El Papa Benedicto XVI insisti\u00f3 en la importancia capital de cultivar el silencio en nuestra vida cotidiana! \u00a1Hoy sufrimos la contaminaci\u00f3n ac\u00fastica! Las tertulias de la radio, la m\u00fasica pop, los programas de televisi\u00f3n sin parar, los ladridos de los perros hasta altas horas de la noche. A esto hay que a\u00f1adirle una charla in\u00fatil sin parar, a menudo llena de cotilleos. Todos nosotros hemos experimentado estos escenarios y con demasiada frecuencia. Benedicto XVI lleg\u00f3 a decir que si no tenemos momentos de silencio, \u00a1no podemos entender realmente a la persona que quiere hablarnos! El silencio crea un espacio interior para la escucha, la escucha nos dispone para la uni\u00f3n con el Esp\u00edritu Santo y, finalmente, \u00a1el Esp\u00edritu Santo nos ense\u00f1a a rezar y luego a escuchar con atenci\u00f3n y caridad a nuestros hermanos!&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>CUARTO CONSEJO.&nbsp; Un consejo b\u00edblico de gran importancia: \u00a1LA REGLA DE ORO! enunciada por el propio Jes\u00fas es muy sencilla y todo el mundo la entiende: \u00abHaz a los dem\u00e1s lo que quieres que te hagan a ti\u00bb. (Lc 6:31) \u00bfPor qu\u00e9 no llevar la Regla de Oro un paso m\u00e1s y aplicarla espec\u00edficamente a nuestra forma de hablar? Es decir, \u00abHaz a los dem\u00e1s lo que quieras que te hagan a ti\u00bb, pero sobre todo: \u00ab\u00a1Di a los dem\u00e1s lo que te gustar\u00eda que te dijeran a ti!\u00bb. \u00a1Pru\u00e9balo!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>QUINTO CONSEJO.&nbsp; A veces no est\u00e1 claro si lo que decimos es perjudicial para los dem\u00e1s o beneficioso; \u00a1no siempre est\u00e1 claro! Lo que podr\u00eda ser de gran ayuda en este asunto es imaginar que durante el tiempo de tu conversaci\u00f3n -tu elecci\u00f3n de palabras, el tono de voz e incluso tu expresi\u00f3n facial- tres personas muy importantes est\u00e1n de pie y lo observan. Esas tres personas son Jes\u00fas, Mar\u00eda y San Jos\u00e9. Ahora hazte esta pregunta: \u00abSi Jes\u00fas, Mar\u00eda y San Jos\u00e9 estuvieran presentes durante esta conversaci\u00f3n y escucharan mis palabras, \u00bfasentir\u00edan con una sonrisa de aprobaci\u00f3n?\u00bb. Esta es la prueba de fuego para los seguidores de Jes\u00fas. \u00bfSon nuestras palabras agradables a los ojos de Jes\u00fas, de su Santa Madre y del buen San Jos\u00e9, que nunca dijo una sola palabra en toda la Sagrada Escritura?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>CONCLUSI\u00d3N.&nbsp; Jes\u00fas dice que de la abundancia del coraz\u00f3n habla la boca. Jes\u00fas tambi\u00e9n nos advirti\u00f3 que seremos juzgados por cada palabra que salga de nuestra boca. Por esta raz\u00f3n, Santiago nos advierte que seamos lentos para hablar y r\u00e1pidos para escuchar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el Diario de Santa Faustina, ella admiti\u00f3 que sus tres principales defectos eran los siguientes. Primero, el orgullo de no ser abierta con su Superiora, Irene. Segundo, \u00a1hablar demasiado! Admiti\u00f3 honestamente que Jes\u00fas le revel\u00f3 que a veces prefer\u00eda que guardara silencio en lugar de hablar por dos razones: la persona no sacar\u00eda provecho de sus palabras, y ser\u00eda mucho m\u00e1s beneficioso para las almas del purgatorio tener sus oraciones en esos momentos. Por \u00faltimo, no siempre observaba fielmente la Regla.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Recordemos la desafiante exhortaci\u00f3n del Doctor franciscano de la Iglesia, San Buenaventura: \u00abDebemos abrir la boca en tres ocasiones: para alabar a Dios, para acusarnos a nosotros mismos y para edificar al pr\u00f3jimo\u00bb. Fieles a esta exhortaci\u00f3n, seguramente evitaremos muchos deslices de la lengua, el Esp\u00edritu Santo ungir\u00e1 nuestras palabras y acumularemos una herencia eterna en el cielo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Que la Virgen, que meditaba en su Coraz\u00f3n Inmaculado antes de hablar, nos ense\u00f1e a magnificar al Se\u00f1or con nuestras palabras y a edificar verdaderamente al pr\u00f3jimo. \u00abMi alma engrandece al Se\u00f1or y mi esp\u00edritu se alegra en Dios, mi Salvador\u00bb. (Lc 1, 46-47)<\/strong><\/p>\n<div class=\"synved-social-container synved-social-container-share\" style=\"text-align: center\"><a class=\"synved-social-button synved-social-button-share synved-social-size-48 synved-social-resolution-single synved-social-provider-facebook nolightbox\" data-provider=\"facebook\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" title=\"Share on Facebook\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer.php?u=https%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-json%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F32105&#038;t=LECTURAS%20DEL%20DIA%20%7C%207%20DE%20FEBRERO%202022&#038;s=100&#038;p&#091;url&#093;=https%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-json%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F32105&#038;p&#091;images&#093;&#091;0&#093;=http%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-content%2Fmedia%2Fsites%2F3%2Fpng%2FScreen-Shot-2022-01-24-at-4.13.37-PM.png&#038;p&#091;title&#093;=LECTURAS%20DEL%20DIA%20%7C%207%20DE%20FEBRERO%202022\" style=\"font-size: 0px;width:48px;height:48px;margin:0;margin-bottom:5px;margin-right:5px\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Facebook\" title=\"Share on Facebook\" class=\"synved-share-image synved-social-image synved-social-image-share\" width=\"48\" height=\"48\" style=\"display: inline;width:48px;height:48px;margin: 0;padding: 0;border: none;box-shadow: none\" src=\"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/plugins\/social-media-feather\/synved-social\/image\/social\/regular\/96x96\/facebook.png\" \/><\/a><a class=\"synved-social-button synved-social-button-share synved-social-size-48 synved-social-resolution-single synved-social-provider-twitter nolightbox\" data-provider=\"twitter\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" title=\"Share on Twitter\" href=\"https:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?url=https%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-json%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F32105&#038;text=Hey%20check%20this%20out\" style=\"font-size: 0px;width:48px;height:48px;margin:0;margin-bottom:5px;margin-right:5px\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"twitter\" title=\"Share on Twitter\" class=\"synved-share-image synved-social-image synved-social-image-share\" width=\"48\" height=\"48\" style=\"display: inline;width:48px;height:48px;margin: 0;padding: 0;border: none;box-shadow: none\" src=\"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/plugins\/social-media-feather\/synved-social\/image\/social\/regular\/96x96\/twitter.png\" \/><\/a><a class=\"synved-social-button synved-social-button-share synved-social-size-48 synved-social-resolution-single synved-social-provider-reddit nolightbox\" data-provider=\"reddit\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" title=\"Share on Reddit\" href=\"https:\/\/www.reddit.com\/submit?url=https%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-json%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F32105&#038;title=LECTURAS%20DEL%20DIA%20%7C%207%20DE%20FEBRERO%202022\" style=\"font-size: 0px;width:48px;height:48px;margin:0;margin-bottom:5px;margin-right:5px\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"reddit\" title=\"Share on Reddit\" class=\"synved-share-image synved-social-image synved-social-image-share\" width=\"48\" height=\"48\" style=\"display: inline;width:48px;height:48px;margin: 0;padding: 0;border: none;box-shadow: none\" src=\"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/plugins\/social-media-feather\/synved-social\/image\/social\/regular\/96x96\/reddit.png\" \/><\/a><a class=\"synved-social-button synved-social-button-share synved-social-size-48 synved-social-resolution-single synved-social-provider-pinterest nolightbox\" data-provider=\"pinterest\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" title=\"Pin it with Pinterest\" href=\"https:\/\/pinterest.com\/pin\/create\/button\/?url=https%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-json%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F32105&#038;media=http%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-content%2Fmedia%2Fsites%2F3%2Fpng%2FScreen-Shot-2022-01-24-at-4.13.37-PM.png&#038;description=LECTURAS%20DEL%20DIA%20%7C%207%20DE%20FEBRERO%202022\" style=\"font-size: 0px;width:48px;height:48px;margin:0;margin-bottom:5px;margin-right:5px\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"pinterest\" title=\"Pin it with Pinterest\" class=\"synved-share-image synved-social-image synved-social-image-share\" width=\"48\" height=\"48\" style=\"display: inline;width:48px;height:48px;margin: 0;padding: 0;border: none;box-shadow: none\" src=\"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/plugins\/social-media-feather\/synved-social\/image\/social\/regular\/96x96\/pinterest.png\" \/><\/a><a class=\"synved-social-button synved-social-button-share synved-social-size-48 synved-social-resolution-single synved-social-provider-linkedin nolightbox\" data-provider=\"linkedin\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" title=\"Share on Linkedin\" href=\"https:\/\/www.linkedin.com\/shareArticle?mini=true&#038;url=https%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-json%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F32105&#038;title=LECTURAS%20DEL%20DIA%20%7C%207%20DE%20FEBRERO%202022\" style=\"font-size: 0px;width:48px;height:48px;margin:0;margin-bottom:5px;margin-right:5px\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"linkedin\" title=\"Share on Linkedin\" class=\"synved-share-image synved-social-image synved-social-image-share\" width=\"48\" height=\"48\" style=\"display: inline;width:48px;height:48px;margin: 0;padding: 0;border: none;box-shadow: none\" src=\"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/plugins\/social-media-feather\/synved-social\/image\/social\/regular\/96x96\/linkedin.png\" \/><\/a><a class=\"synved-social-button synved-social-button-share synved-social-size-48 synved-social-resolution-single synved-social-provider-mail nolightbox\" data-provider=\"mail\" rel=\"nofollow\" title=\"Share by email\" href=\"mailto:?subject=LECTURAS%20DEL%20DIA%20%7C%207%20DE%20FEBRERO%202022&#038;body=Hey%20check%20this%20out:%20https%3A%2F%2Ffatherbroom.com%2Fes%2Fwp-json%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F32105\" style=\"font-size: 0px;width:48px;height:48px;margin:0;margin-bottom:5px\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"mail\" title=\"Share by email\" class=\"synved-share-image synved-social-image synved-social-image-share\" width=\"48\" height=\"48\" style=\"display: inline;width:48px;height:48px;margin: 0;padding: 0;border: none;box-shadow: none\" src=\"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-content\/plugins\/social-media-feather\/synved-social\/image\/social\/regular\/96x96\/mail.png\" \/><\/a><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lunes de la V semana del Tiempo ordinario \u00abPara cosas m\u00e1s grandes has nacido\u00bb. (Ven. Madre Luisita) LUNES 7 DE FEBRERO Mc 6,51-56 \u00abEn todas las aldeas, ciudades o campos en los que entraba, pon\u00edan a los enfermos en las plazas y le rogaban que les dejara tocar s\u00f3lo la punta de su manto y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[277],"tags":[],"class_list":{"0":"post-32105","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-lecturas-del-dia","7":"entry"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32105","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32105"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32105\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32288,"href":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32105\/revisions\/32288"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fatherbroom.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}