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«Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.»
Padre Edward Broom, OMV (P.Escobita)
Espiritualidad Católica Ignaciana y Mariana
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«Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.»
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EXHORTACIÓN APOSTÓLICA
EVANGELII GAUDIUM
DEL SANTO PADRE
FRANCISCO
III La preparación de la predicación.
145. La preparación de la predicación es una tarea tan importante que conviene dedicarle un tiempo prolongado de estudio, oración, reflexión y creatividad pastoral. Con mucho cariño quiero detenerme a proponer un camino de preparación de la homilía. Son indicaciones que para algunos podrán parecer obvias, pero considero conveniente sugerirlas para recordar la necesidad de dedicar un tiempo de calidad a este precioso ministerio. Algunos párrocos suelen plantear que esto no es posible debido a la multitud de tareas que deben realizar; sin embargo, me atrevo a pedir que todas las semanas se dedique a esta tarea un tiempo personal y comunitario suficientemente prolongado, aunque deba darse menos tiempo a otras tareas también importantes. La confianza en el Espíritu Santo que actúa en la predicación no es meramente pasiva, sino activa y creativa. Implica ofrecerse como instrumento (cf. Rm 12,1), con todas las propias capacidades, para que puedan ser utilizadas por Dios. Un predicador que no se prepara no es «espiritual»; es deshonesto e irresponsable con los dones que ha recibido.
(Escuche el audio completo del catequésis del Padre Broom..)
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San Pablo en su carta a los corintios habla de la piedra fundamental de la fe; la resurrección de Cristo. La resurrección de Cristo da sentido a toda nuestra vida; un día nosotros vamos a participar en la resurrección, el misterio pascual. Creemos que muriendo con Cristo vamos a resucitar Él y tener nuestro lugar en el cielo… (Escuche la prédica completa del Padre Escobita…)
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En la segunda lectura.. san Pablo habla de la importancia de la oración.¡La oración es muy importante! ¡Mi salvación y la salvacion de ustedes depende de la oración! San Alfonso dice, «la persona que reza mucho, se salva; la que no reza, se condena; la persona que reza poco, pone en peligro su salvación». San Agustín dice: «Aquel que reza bien, vive bien; el que vive bien, muerte bien; el que muere bien, todo está bien.»
¿Cómo podemos aumentar nuestra oración?
(Escuche el audio completo de la prédica del Padre Escobita…)
Una imagen que recurre con frecuencia en la literatura, la poesía y en la Biblia es la imagen de la LUZ. Consideramos que la Vigilia Pascual que comienza con la puesta del sol, es la celebración litúrgica más importante y bella que la Iglesia celebra. La primera parte es la liturgia de la Luz, y en ella la iglesia con la maxima solemnidad permanence en absolute silencio; la Iglesia duerme en una oscuridad profunda mientras el mundo espera ansiosamente el acontesimiento más significativo de la historia; la resurrección de Jesucristo, nuestro Salvador y Redentor. La ceremonia comienza afuera de la iglesia con los sacerdotes revestidos de ornamentos blancos y se enciende una fogata. El sacerdote celebrante bendice el fuego y de la misma fogata enciende el Cirio Pascal. En el Cirio aparecen inscritas las letras griegas alfa y omega; símbolo de Cristo Principio y Fin. Al Cirio Pascual se le incrusta en la cera cinco granos de incienso, simbolizando las cinco llagas santas y gloriosas de Jesús en la Cruz.
Mientras tanto, adentro de la iglesia, la feligrecia espera en vela la Resurrección de Cristo con pequeñas velas en la mano sin encender. Estos gestos sencillos están llenos de simbolismo; un símbolo es una realidad física que representa una profunda realidad o verdad espiritual. Las luces de la iglesia permanecen apagadas, los monaguillos inician la procession hacia el altar, el sacerdote celebrante entra en procession con Cirio Pascual en alto, y entona en voz alta: “Cristo, luz del mundo” y el pueblo responde “…demos gracias a Dios.” Del fuego del Cirio Pascual que lleva el sacerdote, uno de los monaguillo enciende su pequeña vela y entrega el fuego a todos los demás. Cada persona que enciende su vela, con gozo y buena voluntad entrega la luz a su hermano o hermana que se encuentra a su lado. No pasan más de cinco minutos, y cada pequeña vela en la iglesia está encendida. La luz del Cirio Pascual y de las muchas pequeñas velas disipa la oscuridad de la noche. Jesús, la Luz del mundo viene para disipar las tinieblas del pecado, para extirpar la oscuridad de la muerte y para abrir las puertas del cielo a la luz eternal en compañia de Cristo.

Entre los muchos títulos dados a Jesús, el título más prominente e importante es – Luz del Mundo. Consideremos por un momento, el contraste de las tinieblas o la oscuridad es símbolo del pecado. Se desenvuele un contraste impresionante en la última Cena, la noche solemne en que Jesús, la Luz del mundo, se entrega a si mismo en la institución de la santa Eucaristía y la institución del orden sacerdotal, el contraste de la persona de Judas Iscariote, que va a entregar a Jesús. Judas después de tomar el bocado, sale de la sala y se marchó; desde aquel instante, Judas se abandona a la tentación, y tras el bocado entró en él Satanás y Judas entra en la oscuridad. La imagen de las tinieblas es densa oscuridad es símbolo del pecado. Quien comete un pecado grave y comete un pecado mortal, deja a Jesús por su libre albedrío y entra en densa oscuridad.
Jesús es la Luz del mundo, pero igual dijo: “Ustedes son la luz del mundo.” Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un cajón, mas sobre un candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Una nota eclesial interesante, la última vez que san Juan Pablo II fue a la Jornada Mundial de la Juventud en Toronto, Canadá, ¿cuál cree usted que fue el mensaje central del Sumo Pontífice a la juventud del mundo? ¡Tal vez lo adivinó! “Ustedes son la luz del mundo.” El Papá exhorto y animó a los jóvenes a llevar la luz de Cristo para al mundo entero.”
Dada la claridad de este mensaje: Jesús es la luz del mundo; nosotros estamos llamados a ser la luz del mundo; tomamos nuestra luz de Jesús; Jesús es la fuente de la luz – hagámonos esta pregunta… ¿Cómo puedo YO ser luz en el mundo? Pregúntese: ¿Cómo puedo disipar la oscuridad que envuelve grandes secciones del mundo? Analice su vida, su familia, sus contactos sociales, su ambiente laboral y el lugar en dónde estudia. El lema del “Movimiento Christopher” es “Luz en la Oscuridad”, es un llamado a los católicos de hoy a dejar que la luz de Cristo brille para lograr una renovación, el conocido lema: Es mejor prender una vela en la oscuridad que maldecir la oscuridad.” ¡Una simple chispa provoca un incendio forestal!
Presentaremos a continuación maneras en que podemos ser portadores de luz en medio de las tinieblas. Tengamos presente las palabras de Jesús, la Luz del Mundo: “Ustedes son la luz del mundo”.
Cerremos con estas palabras: Jesús es la Luz del Mundo, pero nosotros también somos llamados a ser la luz del mundo, con minúscula. Leamos esta reflexión en espíritu de oración y pongamos en practica una o dos de ellas. Si lo hacemos, nuestra ‘luz’ brillará en medio de la oscuridad. “Es mejor prender una vela que maldecir la oscuridad”.
El padre Ed Broom, OMV (Oblato de la Virgen María), conocido también como Padre Escobita, fue ordenado sacerdote por san Juan Pablo II en 1986. Es asistente del párroco en la Iglesia de San Pedro Chanel en Hawaiian Gardens (California). Allí imparte retiros, da los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, organiza y dirige su propio programa de radio y televisión en Guadalupe Radio –Barriendo Conciencias.